En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La cantante argentina Sandra Rehder, afincada en Barcelona, presenta su décimo trabajo discográfico, un álbum que reúne tangos, milongas, boleros, coplas y canción de autor en una propuesta marcada por la madurez artística, la búsqueda de la emoción esencial y la complicidad de músicos de ambos lados del Atlántico.
La cantautora catalana Sílvia Pérez Cruz regresa tres años después de su último disco de canciones propias con un trabajo profundamente conceptual que explora los límites entre lo íntimo y lo desconocido, entre la materia y el espíritu, a través de quince composiciones que transitan entre la luz de lo cotidiano y las profundidades de la búsqueda interior.
El músico y productor argentino Alejo Stivel y trovador cubano Silvio Rodríguez unen sus voces en Déjame en paz, una nueva canción de rock lento nacida de la complicidad artística y personal que ambos han construido a lo largo de los años.
La pieza nace de una construcción tan sencilla como significativa.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
La cantautora menorquina Anna Ferrer transforma el obrador familiar en materia musical en un nuevo trabajo que explora la herencia, la transmisión de los oficios y los vínculos entre la artesanía del pan y la creación artística.
El punto de partida del álbum es tan sencillo como poderoso.
La pianista y compositora catalana Clara Peya publica Nuca, un nuevo trabajo colectivo en el que dieciséis artistas ponen voz a un repertorio construido alrededor de la empatía, la comunidad y la necesidad de reencontrarse en tiempos marcados por la incertidumbre y la fragmentación social.
El nuevo trabajo nace de una reflexión sobre el momento social actual.
El músico barcelonés Marc Parrot y la formación de cuerda Quartet Brossa presentan un trabajo concebido desde cero que explora nuevas formas de diálogo entre la canción de autor y la música de cámara. Con una sonoridad singular y un marcado sentido narrativo, el álbum propone un recorrido que transita entre los comienzos y los finales.
La cantautora alicantina Marina Paredes debuta con Para nacer, un álbum delicado y profundamente personal en el que la canción de autor, el folclore y una producción minimalista se ponen al servicio de once composiciones que convierten la vulnerabilidad en una forma de expresión artística.
Nacida en La Vila Joiosa en 1998, Marina Paredes llega a este debut después de un recorrido artístico donde conviven la música y el teatro gestual.
Hay discos que no necesitan levantar la voz. Azimut es uno de ellos. Joan Isaac presenta un trabajo hecho desde la contención, desde ese lugar donde la canción deja de ser ornamento para convertirse en algo casi necesario. Un disco minimalista, preciosista, trabajado con una delicadeza profundamente orgánica. Como todo en Isaac, un acto de fe.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos